Cada cifra de un informe Taurodata nace del polígono catastral exacto del predio —no del promedio del municipio— cruzado con más de 10 años de imágenes satelitales y capas públicas de agua, suelo y clima. Acá está el método, las fuentes con nombre y la línea que separa lo medido de lo estimado.
Dos campos lindantes pueden diferir en agua, suelo y clima al punto de rendir un flujo de caja 2 a 3 veces distinto. Por eso la unidad nunca es la región ni el municipio: es la parcela, recortada sobre su geometría catastral real. Todo lo que sigue se calcula dentro de ese polígono.
Partimos de la geometría real del predio sobre la capa cadastral del Registro Agrario Nacional (RAN) en México y registros equivalentes por país. Define las hectáreas reales —que suelen no coincidir con las del título— y el recorte sobre el que se calcula todo lo demás.
Sobre ese polígono se extrae una serie de más de 10 años de índices de vegetación (NDVI) y anomalías de imágenes satelitales públicas. Revela el comportamiento real del campo en años buenos y malos, no una foto de un solo momento.
Cruzamos el acuífero y la profundidad del nivel freático con el mapa global de aguas subterráneas de IGRAC / UNESCO-IHP, más el clima del año seco y el historial de inundación. La pregunta no es cómo se ve en un año normal, sino qué pasa en el peor año razonable.
Tipo de suelo, pH y capacidad de carga o aptitud de cultivo se derivan de capas edafológicas públicas recortadas al polígono, y se traducen a la vocación concreta del informe (ganadera, lechera, agrícola o forestal).
Capa cadastral de parcelas para delimitar la geometría y las hectáreas reales del predio en México; registros catastrales equivalentes en los demás países de cobertura.
Mapa global de aguas subterráneas del International Groundwater Resources Assessment Centre (bajo auspicio de UNESCO-IHP) para acuífero y nivel freático bajo el predio. un-igrac.org
Índices de vegetación y anomalías derivados de imágenes satelitales públicas de observación de la Tierra, recortados al polígono y analizados a lo largo de más de una década.
Tipo de suelo, pH y variables del clima del año seco a partir de capas públicas de suelo y clima, integradas sobre la misma geometría catastral.
Cada cifra del informe se etiqueta. Si viene de una observación directa sobre el polígono, lleva Medido. Si es una proyección a partir de modelos o promedios regionales, lleva Estimación. No mezclamos las dos.
El informe no reemplaza un avalúo legal ni un estudio de campo. Es una evaluación remota de la base física del predio, pensada para decidir qué campos merecen una visita y qué preguntas llevar a ella. La inspección presencial y el avalúo formal siguen siendo necesarios para cerrar una operación.
Los informes de demostración sobre Escárcega (Campeche) muestran el método completo end-to-end, con folios, valores medidos y fuentes citadas.